Firma autógrafa, cuando en la notificación se dice que se entrega documento con ésta.

Como es del conocimiento general en el foro, el agravio de la firma facsimilar en una resolución administrativa, es ampliamente utilizado en la materia contencioso administrativa.

Los criterios jurisdiccionales han variado de sentido, siendo el definido hasta hace poco que, si el particular imputa a la autoridad la falta de firma autógrafa en la resolución a debate, y la autoridad sostiene lo contrario, corresponde a ésta última probarlo, ya que se trata de un hecho que le es propio el que afirma.

La duda que quedaba era el efecto que tenía sobre estas cargas procesales el que en el acta de notificación se señalara que la entrega del documento a notificar se hacía en original con firma autógrafa.

Por un lado, se decía que, al ser el acta un documento público, hacía prueba plena en juicio ya que el notificador “cuenta con fe pública y se le obliga a entregar el documento original para que el acto administrativo tenga validez de conformidad con lo establecido en el artículo 38, fracción V, del Código Fiscal de la Federación, de ahí que si en su formato utilizó la leyenda ‘RECIBÍ: Original de la cédula de liquidación al rubro indicada con firma autógrafa’, e inmediatamente se encuentra la firma de la persona quien atendió la diligencia sin hacer manifestación alguna en el acta como sería que la resolución que recibió no contiene firma autógrafa, el acta de notificación merece la presunción de legalidad correspondiente dado que no fue desvirtuada con prueba idónea“; por el otro, se alegaba que un notificador carece de la pericia para determinar que una firma estampada en un documento sea, o no, autógrafa, y que por ello, no relevaba de la carga de la prueba pericial a la autoridad que se afirmara en el acta que provenía de puño y letra del emisor.

El 16 de enero de 2015, apareció publicada la siguiente jurisprudencia por contradicción 2a./J. 110/2014 (10a.), que se transcribe a continación:

FIRMA AUTÓGRAFA DEL ACTO IMPUGNADO EN EL JUICIO DE NULIDAD. FORMA DE CUMPLIR CON LA CARGA PROBATORIA CUANDO LA AUTORIDAD AFIRMA QUE LA CONTIENE. 

En observancia a los principios de igualdad entre las partes y de equilibrio procesal, así como a la obligación de cumplir con las formalidades esenciales del procedimiento contenidos en los artículos 1o., 14, 16 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los juicios deben observarse las reglas legales previstas al respecto, entre las que se encuentra la relativa a la oportunidad de ofrecer y desahogar las pruebas en que las partes soporten sus posturas.

Por ello, en términos del artículo 40 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, la autoridad demandada puede ofrecer y desahogar cualquiera de los medios probatorios permitidos por la ley, a fin de acreditar sus defensas, cuya idoneidad dependerá de los hechos que pretenda acreditar, y su apreciación y valoración del prudente arbitrio del Juez; en el entendido de que los hechos citados pueden constituir circunstancias variadas, distintas a las consideradas en las ejecutorias que dieron origen a las jurisprudencias 2a./J. 195/2007 (*) y 2a./J. 13/2012 (10a.) (**).

Así, ante la afirmación de la demandada de que la resolución combatida contiene la firma autógrafa de la autoridad emitente (sic) que entregó al momento de su notificación al interesado, es posible que para demostrarlo y cumplir con la carga de la prueba, exhiba constancia del acta levantada al efecto, que pueda confirmar que aquel documento se recibió firmado en original, por ser un medio de prueba legal, sobre la base de que quien atendió la comunicación tuvo conciencia del contenido de la leyenda de mérito (¿cuál?), máxime si ésta se ubica en el área donde firmó la recepción de aquel documento.

Lo anterior no impide que la parte actora pueda ofrecer prueba idónea para demostrar la falta de autenticidad de la firma correspondiente

Contradicción de tesis 175/2014. Entre las sustentadas por el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito y el Pleno del Trigésimo Circuito. 17 de septiembre de 2014. Unanimidad de cuatro votos (…).

(se separa por párrafos para facilitar su lectura)

Llama la atención la redacción del rubro, en la parte que dice “FORMA DE CUMPLIR”, pues da la impresión que se trata de la manera en que debe hacerse, cuando en realidad es una forma en que puede atenderse la carga procesal, y más adecuado sería que rezara “FORMA EN QUE PUEDE CUMPLIRSE”.

Asimismo, es importante señalar que, lamentablemente, la Segunda Sala no se dio a la tarea de analizar uno de los motivos torales de los criterios contendientes, respecto a que los notificadores no pueden determinar a simple vista si una firma es autógrafa (lo que ha dicho la Corte que ni siquiera lo puede la Sala Fiscal). En efecto, en el texto de la ejecutoria se limitó a partir de la premisa de la  presunción de validez de la constancia de notificación en la que el receptor asiente la entrega del original con firma autógrafa, como prueba indudable de que así fue.

Al respecto, será importante en un eventual litigio, verificar si el punto fino de la leyenda de la persona haciendo constar la recepción del original con firma autógrafa, se hizo constar en el documento; pues tácitamente la Segunda Sala sostiene que no es el dicho del notificador, sino la manifestación de la persona que recibe, lo que da idoneidad a la prueba.

Lo peor del caso, es que, a pesar de que, a juicio de la propia Segunda Sala, un magistrado del TFJFA no tiene elementos técnicos para determinar si una firma es autógrafa, el criterio ahora en análisis otorga tales aptitudes a quien recibe un documento, sin distinguir si es el interesado o un simple tercero, quienes por regla general no son peritos grafoscópicos.

Me parece evidente que la razón de fondo fue el que se había allanado la vía a los litigantes para que con la simple negativa de firma autógrafa, obligaran a las autoridades a desahogar una pericial, lo cual implica a éstas mayor gasto y personal; por ello, con este criterio -veladamente- se revertirá la carga de la prueba a los particulares, y con ello, se limitarán los casos en que deba desahogarse la prueba pericial.

Peca de inocente la Segunda Sala con su criterio, que olvida cuántas veces se ha visto en la práctica, especialmente por parte del INFONAVIT y las recaudadoras locales, que entregan resoluciones con firmas impresas a computadora, pero señalando en las actas de notificación que contiene el signo autógrafo. Confunde el deber ser, con el diario actuar de muchas de las autoridades.

Conclusión, otra vez deberá promoverse la pericial, con los costos que ello implica, y la dilación de procesos ante el TFJFA.

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Acerca de egosti

Abogado litigante, miembro de la firma Arrambide&Villarreal; especializado en materia Fiscal y Administrativa. Del año 2000 al 2012 trabajó en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, diez años como Secretario de Acuerdos de Sala Regional.
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3 respuestas a Firma autógrafa, cuando en la notificación se dice que se entrega documento con ésta.

  1. Alejandro Gonzalez dijo:

    Me parece lamentable la postura de la autoridad.

    Creo que existen puntos que generan incertidumbre, principalmente el hecho de no considerar que quien recibe la notificación no es un perito, y que por lo tanto, su manifestación no valida nada, algo que no se consideró en la exposición de motivos, esto, más alla de si el magistrado o el notificador tengan pericia.

    Pero en fin, si lo que queria nuestro mas alto tribunal en el pais era evitar gastos a instituciones como el INFONAVIT, pues esto va generar mas gastos para las autoridades resolutoras, ya que ademas de que se va impugnar la veracidad de la firma del acto principal, ahora se van impugnar las diligencias de notificación que sirvan como via para dichos actos de molestia.

  2. L.D. Magdiel Josué Hdez. dijo:

    Considero que el punto fino de la defensa en un litigio, estriba precisamente en la ejecutoria de la jurisprudencia, pues para resolver la contradicción se parte de la premisa, que la leyenda de haber recibido el documento con firma autografa es asentada “POR QUIEN RECIBE”, pues incluso antes de que se resolviera dicha contradicción en la página web de la SCJN se decía que la contradicción versaba en determinar “SI BASTABA QUE QUIEN RECIBIÓ EL DOCUMENTO ASENTARA LA LEYENDA DE HABER RECIBIDO CON FIRMA AUTOGRAFA” para tener por acreditada la carga de la prueba por parte de la autoridad. Es así entonces, que la jusrisprudencia releva de la carga de probar a la autoridad cuando en el acta de notificación se asienta que la resolución se recibió con firma autógrafa, pero por QUIEN RECIBE EL DOCUMENTO, más no por el notificador o cuando elllo se ha asentado de manera preimpresa en dicha acta.

    En estos momentos, la autordad ya no ofrece la prueba pericial pues solo cita esta jurisprudencia, pero creo que no ha leido el trasfondo que hay en la ejecutoría, por lo que desde mi particular punto de vista existen muchas posibilidades de ganar los juicios, máxime que la autoridad ha dejado de ofrecer la prueba idonea.

    • egosti dijo:

      En efecto, estimado colega, el punto fino es la leyenda que asienta el compareciente. Lo preocupante es que según tengo entendido, algunas Salas del TFJFA aplican la jurisprudencia tomando en consideración la leyenda del formato que lleva el notificador prellenado.

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