Colapso de oficialía en Juzgados de Distrito N.L. por amparo vs. e-contabilidad. (Crónica)

Como: “¡Una pesadilla!”, “Algo nunca visto”, “Un auténtico error”, fue calificado por los litigantes el colapso que sufrió la Oficialía de Partes Común de los Juzgados de Distrito en el Estado de Nuevo León el 11 de agosto de 2014.

Decenas de abogados se dieron cita para presentar las demandas de amparo contra la “contabilidad electrónica”, sin pensar que el simple trámite de presentación podría implicar hasta 38 horas de espera para ser atendidos.

A pesar de los esfuerzos del personal de la Oficialía, reinaba el caos y la falta de organización. La fila salía del recinto, en donde se encontraban amontonados cajas de documentos con las personas ahí presentes, viéndose sujetos a las inclemencias del tiempo, pues se sufrió hasta la lluvia que mojó varias demandas de un abogado que no logró protegerlas a tiempo.

Hubo, incluso, un momento ríspido en que las cosas salían de control, cuando el personal de oficialía propuso un orden alterno a la fila, para atender a quienes llevaban tres promociones o menos, pues algunos entre las filas empezaron a discutir acaloradamente y parecía que iban a dirimir con los puños lo que las palabras no estaban resolviendo

Poco después de la media noche, el cansancio fue haciendo mella en quienes, exhaustos, optaron por ubicar un rincón entre papeles o de una escalera, para descansar un poco.

A las 5:44 am las escaleras eran ya lugar de descanso.

A las 5:44 am las escaleras eran ya lugar de descanso.

El tiempo pasaba, pero las filas no se movían, salvo por la llegada de relevos para quienes, contando con ese apoyo, podían retirarse momentáneamente a descansar.

 

5:30 am, abogados y cajas por doquier.

5:30 am, abogados y cajas por doquier.

De forma muy gradual, fue disminuyendo la fila, hasta que finalmente, salieron los últimos después de casi 38 horas de espera

Evidentemente no era desconocida en la oficialía la oleada de demandas que llegarían en el último día, a la última hora, pues el viernes anterior, la fila tuvo un promedio de espera de 10 horas; por lo que nada justifica que se omitiera habilitar más áreas de recepción de demandas o sedes alternas.

Prácticamente era nula la posibilidad de enfrentar la tarea con éxito para los dos oficiales (en momentos tres), que estuvieron a marchas forzadas atendiendo la presentación de documentos. En promedio la recepción de una demanda iba de los 3 a los 5 minutos, lo cual hace pensar que, al menos, el día 11 se presentaron al rededor de 1,500 demandas.

Así lucía el recinto con las cajas abandonadas después de entregar demandas.

Así lucía el recinto con las cajas abandonadas después de entregar demandas.

El foro comentaba que era necesaria una mayor sensibilidad por parte de la Judicatura para atender adecuadamente estas situaciones especiales, pues su falta de atención oportuna refleja una que no hay un interés real de facilitar el acceso a la justicia, enmarcado dentro de un servicio público.

Finalmente, va mi reconocimiento al personal “de infantería” que estuvo al pie del cañón recibiendo demandas sin cesar.

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Acerca de egosti

Abogado litigante, miembro de la firma Arrambide&Villarreal; especializado en materia Fiscal y Administrativa. Del año 2000 al 2012 trabajó en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, diez años como Secretario de Acuerdos de Sala Regional.
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